Redacción
BBC Mundo
Una adolescente turca que fue hallada muerta en un agujero al lado de su casa probablemente fue enterrada viva por sus propios parientes para “lavar el honor” de la familia, que sospechaba que la joven frecuentaba la compañÃa de hombres.
Medine Memi, de 16 años, fue encontrada en el agujero en diciembre. Se hallaron grandes cantidades de tierra en sus pulmones y su estómago, según una fuente que pudo tener acceso al informe forense.
Su padre y su abuelo han sido detenidos, pero no han sido acusados formalmente.
Los homicidios para “lavar el honor” ocurren todos los años en TurquÃa, pese a las medidas adoptadas por el gobierno para eliminar esa práctica.
“Dos meses después de que la policÃa hallara el cuerpo de Medine enterrado en el jardÃn de la casa de su familia, un equipo de médicos de la Universidad de Malatya completó la autopsia”, señaló el periodista de la BBC en Estambul, Jonathan Head.
“Según una fuente que ha visto este informe, sólo se observó una herida leve en su cuerpo y no se encontraron evidencias de que hubiera sido drogada”, agregó Head.
Manos atadas
La joven tenÃa las manos atadas detrás de la espalda y la autopsia indica que habrÃa sido enterrada con vida.
La policÃa halló el cuerpo de Medine enterrado en el jardÃn de la casa de su familia
Jonathan Head, periodista de la BBC en Estambul
La policÃa fue a su casa después de que un vecino denunciara que Medine no habÃa sido vista en un mes.
Encontraron sus restos en el agujero, recién cubierto con concreto.
Una organización local que hace campaña contra los homicidios de honor señaló que la vÃctima se habÃa presentado ante la policÃa en tres ocasiones para quejarse de que le pegaban, pero en todas esas instancias fue devuelta a sus familiares.
“Un miembro de la organización visitó a la madre de Medine pocos dÃas después del hallazgo de su cuerpo, pero ella se encontraba demasiado acongojada para darles información”, según Head.
No fue a la escuela
Medine, quien nunca llegó a estudiar en una escuela, vivÃa en Kahta, una población de mayorÃa kurda en el sudeste de TurquÃa, donde suelen ocurrir la mayorÃa de los homicidios de honor.
El pueblo tiene fama de ser un lugar muy conservador y religioso, y es un baluarte de la otrora poderosa secta islámica Naksibendi.
Esa secta fue proscrita en 1925 por el fundador del Estado turco moderno, Ataturk, pero ha revivido en años recientes.
Si bien es cierto que la mayorÃa de estos homicidios se llevan a cabo en el seno de comunidades musulmanas conservadoras, se considera que la práctica está más vinculada a las costumbres de esta región de TurquÃa que a las creencias religiosas.
